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 24/09/2018

Titulares:

Consejos para lograr una hidratación saludable

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Una experiencia piloto mostr√≥ que mediante peque√Īas modificaciones de la conducta, personas con baja ingesta de l√≠quidos pueden adquirir un patr√≥n de consumo m√°s cercano a las recomendaciones internacionales

Implementar un plan para beber m√°s agua pura a diario (idealmente, dos litros) durante 15 d√≠as, podr√≠a ser una estrategia para incorporar h√°bitos m√°s saludables a la hora de elegir una bebida, seg√ļn inform√≥ la Asociaci√≥n Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (AADYND).

La entidad se√Īal√≥ que ‚Äúen un contexto y una √©poca de incidencia creciente de sobrepeso y obesidad, es importante fomentar el consumo del agua para ayudar a las personas a alcanzar las recomendaciones de ingesta de l√≠quidos en forma m√°s saludable y para sustituir los distintos tipos de bebidas cal√≥ricas‚ÄĚ.

La hidrataci√≥n saludable es una de las bases de la salud: el cuerpo humano pierde l√≠quidos en forma constante, y es necesario reponerlos, idealmente con agua. ‚ÄúLas gu√≠as alimentarias de Argentina fueron pioneras en incluir entre sus recomendaciones la importancia de que los adultos consuman dos litros de agua potable diariamente, a trav√©s de diferentes tipos de l√≠quidos‚ÄĚ, indic√≥ el licenciado en Nutrici√≥n Luciano Spena, director de la Licenciatura en Nutrici√≥n de la Universidad de Mor√≥n y miembro de la Comisi√≥n Directiva de AADYND.

Sin embargo, seg√ļn el estudio Hidratar, realizado por el Centro de Estudios sobre Nutrici√≥n Infantil (CESNI), s√≥lo el 21% de la ingesta de l√≠quidos que consume nuestra poblaci√≥n corresponde a agua pura. El resto de los l√≠quidos ingeridos est√° compuesto principalmente por bebidas e infusiones azucaradas, que agregan calor√≠as discrecionales o vac√≠as, sin valor nutricional.

‚ÄúHabitualmente, los nutricionistas nos referimos a alimentos y a macronutrientes. Realizamos recomendaciones sobre su consumo; definimos estrategias educativas y promovemos elecciones saludables, pero focalizados m√°s en ‚Äėlo que comen que en ‚Äėlo que beben‚Äô los pacientes, pese a que el 46% de los actos de consumo corresponden a l√≠quidos‚ÄĚ, reflexion√≥ Spena. Reci√©n en los √ļltimos a√Īos, la investigaci√≥n cient√≠fica relacionada con la hidrataci√≥n saludable est√° creciendo y cobrando relevancia. En este sentido, ‚Äúun estudio piloto franc√©s de consumidores, si bien era preliminar y fue desarrollado durante pocas semanas, demostr√≥ la oportunidad de modificar la conducta en aquellos consumidores de baja ingesta total de l√≠quido, aumentando la misma a trav√©s de un incremento en el consumo de agua‚ÄĚ, indic√≥ el especialista.

Dicha investigación tuvo como objetivo evaluar la posibilidad de mejorar la ingesta total de líquidos de los que beben muy poca cantidad diariamente, incrementando el consumo de agua pura a través de una intervención que tuvo una duración de 15 días. Para ello, se evaluó si el patrón de consumo de líquidos podía resultar flexible, y si era posible mejorar la ingesta total de líquidos de personas que beben muy poca cantidad diariamente, incrementando el consumo de agua pura a través de una intervención que tuvo una duración de 15 días.

El estudio, llevado a cabo por un equipo de investigaci√≥n de Aguas Danone Francia, consisti√≥ en suministrar durante dos semanas agua mineral natural a personas que consum√≠an poco l√≠quido, y luego discontinuar la entrega. El registro mostr√≥ que en un corto per√≠odo (cinco semanas), el volumen total de l√≠quido consumido logr√≥ incrementarse a trav√©s del consumo de agua. En dos las √ļltimas semanas, a pesar de que ya no eran suministradas botellas de agua mineral, la ingesta de agua fue superior al inicio, con una diferencia en el consumo de aproximadamente 743 ml/d√≠a de agua.

Gran parte de las elecciones alimentarias que realizan los consumidores están influenciadas por cuestiones que unen lo biológico, lo social y lo cultural, además de la información brindada mediante los medios masivos de comunicación, la publicidad, las interacciones con los pares y, obviamente, la disponibilidad de los productos y la posibilidad de acceso a los mismos.

Estos resultados muestran que es posible pensar estrategias de intervenci√≥n efectivas, y para ello ‚Äúresulta necesario contar con informaci√≥n y registros adecuados acerca de los patrones de ingesta de agua y otras bebidas, a fin de planificar intervenciones educativas que promuevan la incorporaci√≥n de conductas saludables de hidrataci√≥n para toda la vida‚ÄĚ, se√Īal√≥ el licenciado Luciano Spena, quien concluy√≥ que ‚Äúsabemos que el cambio de h√°bitos de alimentaci√≥n, y de ingesta de bebidas en este caso particular, es un proceso largo que necesita integrar gradualmente la informaci√≥n recibida hasta lograr transformarla en una pr√°ctica que se instale y perdure en el tiempo‚ÄĚ.

Por qué agua
El 80% de los líquidos que se ingieren proviene de las bebidas y del agua ingerida como tal, y el resto, de alimentos (frutas, verduras, etc.). El agua es necesaria para la vida (se puede sobrevivir varios días sin alimentos, pero no sin agua), ya que interviene en todos los procesos orgánicos.

La elecci√≥n de agua pura permite incorporar una bebida que no agrega aditivos ni az√ļcar. As√≠, por un lado disminuye el riesgo de caries y, por el otro, reduce el riesgo de obesidad y sobrepeso, ya que proporciona sensaci√≥n de saciedad sin sumar calor√≠as. Tomar agua en las cantidades recomendadas beneficia al organismo: es veh√≠culo para la eliminaci√≥n de toxinas y es una de las medidas que contribuye a prevenir la constipaci√≥n.
Cómo llegar a la meta

Se recomienda que los adultos beban ocho vasos de agua al día.
Para llegar a la meta, algunos trucos son:
‚ÄĘ Beber un vaso de agua a la ma√Īana, en ayunas.
‚ÄĘ No esperar a sentir sed, tomar agua como rutina a lo largo del d√≠a
‚ÄĘ Tener en el escritorio, el auto o la mochila una botellita de agua siempre cargada.


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